10 malos hábitos más comunes de las personas

Los malos hábitos tienen consecuencias negativas como una mala calidad de vida, crea insatisfacciones en diversos aspectos emocionales. Varios de los considerados malos hábitos traen daños irreparables y en otros casos son difíciles de eliminar.

Desafortunadamente nosotros los seres humanos tenemos tantos malos hábitos que nos faltaría página para nombrarlos. Sin embargo hay unos malos hábitos que son peores que otros. Veamos con claridad cuáles son estos para poder combatirlos día a día y en su lugar cultivar los hábitos de la gente efectiva.

A continuación te presentamos 10 malos hábitos más comunes del ser humano:
1.  Ser Perezoso

Ser Perezoso

Este es uno de los hábitos más comunes y famosos en las personas. Las consecuencias son claras, hablamos desde la procrastinación, hasta la degradación de la vida propia.

No podemos dejar de lado el hecho de que nuestros niveles de energía y motivación no son estables todo el tiempo. Adicionalmente, no todo es estudio, trabajo o emprendimiento en esta vida. También existe la diversión, la dispersión y la distracción.

Sin embargo como siempre, los extremos son malos. Una persona que trabaje todo el tiempo y no tenga ojos para nada más que su trabajo, será inestable en muchos aspectos de su vida, sobre todo en los sentimentales y de autoestima.

2. Pegar el chicle en cualquier parte

 Pegar el chicle en cualquier parte

Así, uno se sienta en el banco de una plaza y arruina el jean que mejor le queda con un mazacote (generalmente rosado o blancuzco).

La parte inferior de las mesas son otro de los escondites perfectos de los chicles degustados, al igual que las suelas de zapatos y zapatillas de desprevenidos caminantes.

Y lo que nadie quiere que le pase, que el fuckin’ chicle haga nudo en sus cabellos.

3. Comer con la boca abierta

Comer con la boca abierta

Un estudio realizado en 1994 por la Academia de Enfermería de las Fuerzas Armadas descubrió que cuando se come y se habla tragamos mucho aire, lo que puede causar inflamación e indigestión.

Esto sucede porque el aire que entra a nuestro cuerpo es confundido por comida por nuestro estómago, lo que ocasiona que éste comience a secretar más ácido gástrico de lo debido.

Uno puede ver cómo la persona que está enfrente mastica con ganas ese pedazo de bife con ensalada. Nadie comprende cómo puede llenarse el estómago si lo único que hace es expulsar la mitad de la comida que pretende ingerir.

4. Dejar la toalla mojada encima de la cama

Dejar la toalla mojada encima de la cama

Y recién, a la noche, este haragán o haragana (¿cuesta tanto ir a colgar ese pedazo de trapo húmedo al baño?) se dará cuenta de lo molesto de su hábito: cuando intente conciliar el sueño y le resulte difícil debido a que la frazada, la sábana, la funda y el colchón, están impregnados de agua.

Cuando la persona deja la toalla húmeda, está podría ser el lugar perfecto para la aparición de gérmenes causando serios problemas de salud.

Hay ciertas enfermedades que aparecen como infecciones en la piel, como un forúnculo creado por un germen que produce una epidemia y es altamente contagiosa, solo de utilizar una toalla ajena podríamos contaminarlo y esto puede generar hongos en la piel o infecciones virales como podría ser herpes.

5. Hablar sin Saber

Hablar sin Saber

Muchas veces los demás nos juzgan sin conocernos, e incluso a veces somos nosotros quienes lo hacemos con los demás.

Que fácil es juzgar y condenar a alguien a quien no se conoce. Sobre todo cuando te basas en meras conjeturas o cuando te han dado una imagen completamente distorsionada acerca de quién es, dejarse llevar por las opiniones ajenas en ligar de estar abiertos a tener las propias, condenar a alguien en base a prejuicios, propios y ajenos.

Negamos de antemano muchas oportunidades por juzgar por precipitarnos por equivocarnos en nuestras conclusiones. Después exigimos a los demás que no nos juzguen sin conocernos. Pero quien esté libre de culpa que tire la primera piedra.

6. Culpar a otros

Culpar a otros

Realmente somos responsables por nuestras propias vidas y tenemos que dejar de pensar que los demás son quienes tienen culpa por nuestros fracasos.

Lo más curioso, es que nuestro punto de vista egoísta, nos dice que si fracasamos, es culpa de otros, pero si logramos el éxito es nuestro mérito propio.

Piénsalo de la siguiente manera: ¿Culpar a los demás te hace una mejor persona? ¿Te ha convertido en una mejor versión de ti mismo hasta ahora?. Es difícil que logres concentrarte en lo que puedes hacer para cambiar tu vida si estás ocupado culpando a los demás y dejando de lado la responsabilidad que te corresponde.

7. Dejar la tapa del inodoro levantada

Dejar la tapa del inodoro levantada

No es que se trate de una norma de educación sino simplemente de algo que es cívico y simplemente de respeto al prójimo. No es una manía es que las mujeres se sientan en el inodoro, mientras que los hombres orinan de pies. Si un hombre deja la tapa del inodoro levantada cuando entra la mujer detrás tiene que coger y volverla a poner en su sitio eso implica tocarla con las manos… así que el sentido común indica que sea el mismo que la ha levantado el que la cierre.

Por higiene, debes dejar la tapa del váter bajada. También se escaparán bacterias por el huequecito entre la tapa y la loza, pero las cantidades serán muchísimo menores y, además, en horizontal, sin salpicar en todas las direcciones, sino más o menos a la altura de las rodillas.

8. Escupir cada cinco segundos

Escupir cada cinco segundos

Escupir, aparte de ser un mal hábito, no es saludable. Y no solo porque se seque la boca si no que el sistema de defensas en la cavidad bucal se desequilibra, lo que puede llevar a la formación de caries, parodontitis y, en el peor de los casos, enfermedades en todo el cuerpo.

Estos guanacos humanoides (o humanos guanacoides) suelen escupir estrepitósamente en presencia de cualquier persona y en cualquier lugar: en la vía pública, sobre los pisos recién encerados, sobre la alfombra, por la ventanilla del automóvil (salivando a algún desprevenido ciclista que tiene la desgracia de pasar pedaleando a su lado).

Nada detiene sus escupitajos que vuelan en picada a la velocidad de la luz para estrellarse asquerosamente contra el piso.

9. Dormir poco

Dormir poco

Cuando pasamos mucho tiempo sin dormir, nos encontramos con una fatiga física y mental que no nos permite estar alerta ni mantenernos enfocados correctamente, haciendo casi imposible la concentración.

A nivel psicológico, sufrimos de varios problemas en el proceso de aprendizaje, tenemos poca memoria y capacidad de retención, incluso nuestras capacidades creativas se ven afectadas.

Como también algunas situaciones de lo cotidiano pueden volverse extremadamente peligrosas como por ejemplo, conducir un auto, lo que puede traer consecuencias desastrosas. También baja nuestra capacidad de resolver distintos tipos de conflictos o situaciones problemáticas.

10. Llegar tarde

Llegar tarde

En realidad, se han realizado muy pocos estudios científicos sobre la impuntualidad. Sin embargo, una investigación reciente ha analizado a 181 trabajadores de Nueva York para intentar entender las causas de sus llegadas tarde. Estos psicólogos han descubierto que las personas impuntuales comparten un factor común: una personalidad tipo B.

Es tan común que ya pasa a ser un mal hábito ejercido o padecido por todos. Siempre hay alguien que se excusa por llegar tres horas tarde o algún colectivo que pasa a la hora que se le canta.

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